Prisma de Newton

Al pasar a través del prisma, la luz blanca se divide o refracta en sus colores constituyentes.

Como se había argumentado que en realidad era el prisma el que producía los colores, Newton ideó la segunda parte de este experimento.

Al pasar a través del segundo prisma, el color no cambia: el rojo permanece rojo, el azul permanece azul.

El experimento crucial demostró que la luz blanca estaba compuesta de múltiples colores y que los colores que vemos en el arcoiris son inmutables.

Origen:

Se dio cuenta de que solo podíamos ver y examinar la naturaleza gracias a la luz, por lo que quería investigar el medio que hacía posible todos los otros quehaceres científicos.Muchos de los científicos de la época pensaban que el color era una mezcla de luz y oscuridad y que eran los prismas los que teñían la luz y que por eso la emitían. En su día Aristóteles escribió sobre la luz blanca como una entidad simple, pero Newton estaba convencido que la luz blanca sería una mezcla de diferentes colores.

La decisión de Newton de investigar el tema de la luz coincidió con una epidemia nacional que lo expulsó de la universidad.Por lo cual Newton tuvo que huir de Cambridge así que regresó a su hogar, Woolsthorpe Manor, en Lincolnshire.

Así que en 1666 pasó esto:»En una recámara muy oscura, en un agujero redondo de aproximadamente un tercio de pulgada de ancho, coloqué un prisma de vidrio por el cual el rayo de luz del Sol que entraba por ese agujero podía ser refractado hacia la pared opuesta del cámara y allí formar una imagen coloreada», escribió Newton.

Finalidad:

Era simplemente para demostrar que el prisma no creaba los colores y que solo dividia los ya presentes en el haz de luz original