Descripción
Se trata de un tubo de vidrio de alrededor de un metro de longitud, cuyos extremos se adentran en dos casquillos metálicos que se continúan en varillas de conexión. De tales casquillos, parten, formando una hélice a lo largo de la superficie del tubo, pequeñas laminillas de estaño con forma de rombo de modo que entre ellas existan soluciones de continuidad muy pequeñas.
Origen
Benjamín Franklin (1706-1790). Científico, inventor y político estadounidense.
Funcionamiento
El tubo centelleante se emplea de la misma forma que la esfera centelleante. Al conectar sus extremos a una máquina eléctrica, se produce una descarga a través de las espiras de estaño que la rodea.