Materiales:
Consta de un tubo relleno de gas por el que pasa un alambre, al que se le suministra una corriente eléctrica muy elevada.
Origen:
El primer dispositivo llamado «contador Geiger», que solo detectaba partículas alfa, fue inventado por el físico alemán Hans Geiger y su compañero neozelandés Sir Ernest Rutherford en 1908. Más adelante, en 1928, Geiger y Walter Müller desarrollaron un modelo capaz de medir cualquier tipo de radiación.
Funcionamiento:
Cuando un ion o un electrón penetran en el tubo, se desprenden electrones de los átomos del gas que rellena el tubo. Debido al voltaje positivo del hilo central, son atraídos hacia él, y al hacer esto ganan energía, colisionan con los átomos del gas y liberan más electrones, hasta que el proceso se convierte en una avalancha que produce un pulso de corriente detectable. Relleno de un gas adecuado, el flujo de electricidad se para por sí mismo o incluso el circuito eléctrico puede ayudar a pararlo.