Tubo de Crookes

Descripción

Formada por una esfera de vidrio, en la que se ha hecho el vacío, dos electrodos (cátodo negativo y ánodo positivo), y un obstáculo en el centro de la esfera. 

Origen

Objeto construido en 1879 por William Crookes en Reino Unido.

Funcionamiento

Sirve para demostrar la propagación rectilínea de los rayos catódicos (corrientes de electrones que son emitidos por el cátodo) ya que el objeto situado en el centro proyecta su sombra sobre el vidrio.

Descubrimientos

Uno de los aspectos más interesantes del tubo de Crookes es que, dependiendo del gas residual que se utilice, se pueden observar diferentes fenómenos. Por ejemplo, si se usa aire, se pueden ver chispas y arcos eléctricos. Si se usa gas nitrógeno, se puede observar una luminiscencia azulada.

Además, el tubo de Crookes fue fundamental en el descubrimiento de los rayos catódicos, que son electrones que se desplazan desde el cátodo hacia el ánodo en un tubo de vacío. Crookes descubrió que estos rayos podían ser desviados por campos magnéticos y eléctricos, lo que demostró que los electrones tenían carga negativa.

El tubo de Crookes también fue utilizado en investigaciones sobre la radiación electromagnética y en la observación de fenómenos relacionados con la fluorescencia y la fosforescencia. En la actualidad, su uso ha sido desplazado por dispositivos más modernos, pero sigue siendo un hito importante en la historia de la física experimental.